sábado, 5 de enero de 2013

la terrible belleza de la que somos capaces

Los cabros de luz en su locura, coagulan lo que tocan, agrian la miel hirviente; hurguetean los muñecos de escarcha en las colmenas; allí en el sol, frígidas hebras de oscuridad y duda, ellos nutren sus nervios y el signo de la luna, nada es en sus vacíos. thomas dylan

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